Cobertura de divisa: formas de cubrir el riesgo de tipo de cambio

03/04/2024 #Herramientas

En la actualidad, cualquier empresa —grande o pequeña— puede verse afectada por la volatilidad del tipo de cambio al operar internacionalmente. La cobertura de divisas es clave para proteger márgenes y mantener la rentabilidad en mercados cambiantes.

Hace algunos años solo tenían que hacer frente a este riesgo las medianas y grandes empresas; exportar a otros países y tener clientes que te pagan en su divisa (por ejemplo el dólar). Con la llegada de los modelos de negocio digitales, se introdujo en los pequeños negocios, microempresas y autónomos, y hoy es lo más común del mundo.

¿Qué es el riesgo de tipo de cambio? Cuando haces negocios en otra moneda, como el dólar o la libra esterlina, tus ingresos pueden fluctuar simplemente por cambios en el tipo de cambio. Si vendes hoy, pero cobras en 60 días, podrías recibir menos de lo esperado si la moneda cae. Este riesgo se llama riesgo de divisa o riesgo cambiario.

Es fundamental considerar que, si una proporción significativa de tus ventas se realiza en una moneda diferente y el pago no se efectúa inmediatamente, te expones a un riesgo de tipo de cambio que puede prolongarse por al menos uno o dos meses. Este riesgo podría impactar tus ingresos hasta en un 10%, dependiendo de la volatilidad del mercado.

¿Cómo podemos cubrir ese riesgo? al menos reducirlo o controlarlo donde queremos.

La cobertura de riesgo del tipo cambio es una estrategia que pretende limitar los riesgos de los activos financieros adoptando una posición opuesta en un activo relacionado.

Estrategias para cubrir el riesgo de divisa

Para mitigar o al menos controlar este riesgo, existen varias estrategias de cobertura de riesgo de tipo de cambio, cada una con sus particularidades. Veamos.

1/ Seguros de cambio (Forward simple)

Un seguro de cambio es un contrato mediante el cual acuerdas comprar o vender una divisa en una fecha futura a un tipo fijo.

Suelen ser la primera opción y más sencilla. Es una obligación de compra o venta de la divisa contraria. Lo mejor, su sencillez, lo peor, que no puedes deshacerte antes o después y es más caro que otras opciones.

Ejemplo típico:
Una empresa española exporta productos a EE.UU. por valor de 50.000 USD y cobrará en 3 meses. Hoy el tipo de cambio está en 1 USD = 0,92 EUR. Para evitar el riesgo de que el dólar baje, contrata un seguro de cambio a ese tipo. Pase lo que pase, recibirá 46.000 EUR (50.000 × 0,92).

2/ Futuros y forwards (contratos a plazo)

Los forwards son similares al seguro de cambio, pero suelen ser más flexibles. Se puede negociar con bancos o entidades financieras el plazo y condiciones específicas. Los futuros, por su parte, se negocian en mercados estandarizados.

Un contrato a plazo es un acuerdo por el que una empresa se compromete a comprar o vender una determinada cantidad de divisas en una fecha futura concreta. Este contrato se utiliza para cubrir una posición en divisas con el fin de evitar una pérdida en una transacción específica. Ejemplo: quiero poder cambiar mis dólares a euros, durante los próximos 6 meses a un tipo de cambio de 1,08 dólares/euro.

La diferencia con los seguros es que estos los puedes deshacer o prolongar en el tiempo.

Ejemplo típico:

Una startup mexicana espera pagar 20.000 euros a un proveedor europeo en 6 meses. Para fijar el tipo de cambio, acuerda un forward con su banco a 1 EUR = 19,80 MXN. Así sabe que deberá pagar 396.000 pesos, pase lo que pase con el euro.

3/ Opciones sobre divisas

Una opción es un contrato que te da el derecho (pero no la obligación) de comprar o vender una divisa a un tipo predeterminado antes de una fecha concreta.

El problema de esta alternativa es que exige ser un experto o tener una EAF detrás que lo haga por ti. Inviable para un pequeño negocio.

Ejemplo típico:

Una empresa chilena prevé importar productos de Francia. y teme que suba el euro. Compra una opción de compra a 900 CLP/EUR para cubrir 100.000 euros. Si el euro sube a 950 CLP, ejercerá la opción. Si baja a 880, simplemente no la usa.

4/ Swaps de divisas

Un swap sobre divisas es un contrato financiero entre dos partes en el que acuerdan intercambiar flujos de efectivo denominados en diferentes monedas. Este tipo de swap combina dos operaciones: una al contado (spot) y otra a plazo (forward), ambas realizadas simultáneamente con la misma contraparte. En la operación al contado, las partes intercambian los montos principales de las divisas al tipo de cambio actual, mientras que en la operación a plazo, se acuerda revertir el intercambio en una fecha futura a un tipo de cambio predefinido

Funcionamiento básico:

  • Intercambio inicial: Las partes intercambian los montos principales de las divisas al tipo de cambio spot.
  • Intercambio de intereses: Durante la vida del swap, las partes intercambian los pagos de intereses correspondientes a las divisas involucradas, generalmente basados en tasas de interés fijas o variables.
  • Intercambio final: Al vencimiento del contrato, las partes vuelven a intercambiar los montos principales al tipo de cambio acordado inicialmente

Ejemplo típico:

Una empresa española que necesita financiamiento en dólares estadounidenses para una inversión en EE. UU. puede acordar un swap de divisas con un banco. La empresa recibe dólares al contado y se compromete a devolverlos en el futuro, mientras paga intereses en euros. Esto permite a la empresa obtener los dólares necesarios sin asumir el riesgo de fluctuación del tipo de cambio.

5/ ETFs o fondos de inversión

Los ETF y fondos de inversión con cobertura pueden ayudar a reducir la exposición al riesgo cubriendo el riesgo de divisas a un coste relativamente menor. El gestor de fondos de un ETF con cobertura puede cubrir el riesgo de divisas suscribiendo un swap de divisas.

El trabajo previo a estas estrategias de cobertura son un sólido proceso de previsión financiera y un sólido conocimiento de la exposición al riesgo de tipo de cambio a la hora de cubrirlo.

Este es exactamente el tipo de análisis que aporta un CFO externo con experiencia en mercados financieros: mapear la exposición real al riesgo de divisa, cuantificar su impacto en márgenes y decidir qué instrumento de cobertura tiene sentido según el volumen y la frecuencia de las operaciones.

El ejemplo típico más sencillo es invertir excedentes en moneda extranjera sin asumir riesgo cambiario. Si la pyme tiene exceso de liquidez en dólares (por ejemplo, cobros acumulados en PayPal o Stripe), y quiere invertir sin cambiarlo aún a euros, puede invertir en fondos o ETFs denominados en dólares pero con cobertura al euro, para evitar pérdidas por tipo de cambio en caso de que el dólar se debilite. Esto se podría hacer con fondos monetarios, de poca volatilidad; permitiría a la vez diversificar el riesgo depositario en un activo que además está fuera de balance del banco.

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Por último, señalar que el objetivo de estas coberturas son reducir riesgo y no obtener beneficios, en este último caso estaríamos especulando y a medio y largo plazo es una estrategia perdedora… y añadimos más riesgo al que teníamos en lugar de reducirlo.

Plataformas como Kantox y similares ofrecen estrategias de cobertura avanzadas, combinando diferentes estrategias. Este tipo de soluciones son ideales sin tienes un e-commerce con muchísimos cobros de personas de muchas partes del mundo (negocio B2C). En general para los negocios B2C con esta casuística es una mejor opción. Para el B2B puro (empresa que venden producto o servicio a otras empresas) las opciones arriba indicadas se adecúan más, eso sí, se necesita cierto conocimiento y evitando la complejidad.

Profundiza ->Plataformas europeas para cubrir riesgo divisa

Jorge Segura - Jorge-Segura_lapiz (1)

Jorge Segura

CFO Externo

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