Herramientas 03/04/2024

Hace algunos años solo lo tenían medianas y grandes empresas; exportar a otros países y tener clientes que te pagan en su divisa (por ejemplo el dólar). Con la llegada de los modelos de negocio digitales, se introdujo en los pequeños negocios, microempresas y autónomos, y hoy es lo más común del mundo.

Es fundamental considerar que, si una proporción significativa de tus ventas se realiza en una moneda diferente y el pago no se efectúa inmediatamente, te expones a un riesgo de tipo de cambio que puede prolongarse por al menos uno o dos meses. Este riesgo podría impactar tus ingresos hasta en un 10%, dependiendo de la volatilidad del mercado.

¿Cómo podemos cubrir ese riesgo? al menos reducirlo o controlarlo donde queremos.

La cobertura de riesgo del tipo cambio es una estrategia que pretende limitar los riesgos de los activos financieros adoptando una posición opuesta en un activo relacionado.

Para mitigar o al menos controlar este riesgo, existen varias estrategias de cobertura de riesgo de tipo de cambio, cada una con sus particularidades:

1/ Seguros de cambio. Suelen ser la primera opción y más sencilla. Es una obligación de compra o venta de la divisa contraria. Lo mejor, su sencillez, lo peor, que no puedes deshacerte antes o después y es más caro que otras opciones.

2/ Futuros y forwards (contratos a plazo). Un contrato a plazo es un acuerdo por el que una empresa se compromete a comprar o vender una determinada cantidad de divisas en una fecha futura concreta. Este contrato se utiliza para cubrir una posición en divisas con el fin de evitar una pérdida en una transacción específica. Ejemplo: quiero poder cambiar mis dólares a euros, durante los próximos 6 meses a un tipo de cambio de 1,08 dólares/euro.

La diferencia con los seguros es que estos los puedes deshacer o prolongar en el tiempo.

3/ Opciones. Una opción sobre divisas es un contrato que otorga al titular el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender una divisa a un tipo de cambio determinado durante un periodo específico.

El problema de esta alternativa es que exige ser un experto o tener una EAF detrás que lo haga por ti. Inviable para un pequeño negocio.

4/ Swaps. Los swaps de divisas son una forma de ayudar a cubrirse contra el riesgo de divisas mediante el intercambio de flujos de efectivo en moneda extranjera por moneda nacional a un tipo predeterminado.

5/ ETFs o fondos de inversión. Los ETF y fondos de inversión con cobertura pueden ayudar a reducir la exposición al riesgo cubriendo el riesgo de divisas a un coste relativamente menor. El gestor de fondos de un ETF con cobertura puede cubrir el riesgo de divisas suscribiendo un swap de divisas.

El trabajo previo a estas estrategias de cobertura son un sólido proceso de previsión financiera y un sólido conocimiento de la exposición al riesgo de tipo de cambio a la hora de cubrirlo

Por último, señalar que el objetivo de estas coberturas son reducir riesgo y no obtener beneficios, en este último caso estaríamos especulando y a medio y largo plazo es una estrategia perdedora... y añadimos más riesgo al que teníamos en lugar de reducirlo.

Plataformas como Kantox y similares ofrecen estrategias de cobertura avanzadas, combinando diferentes estrategias. Este tipo de soluciones son ideales sin tienes un ecommerce con muchísimos cobros de personas de muchas partes del mundo (negocio B2C). En general para los negocios B2C con esta casuisitca es una mejor opción. Para el B2B puro (empresa que venden producto o servicio a otras empresas) las opciones arriba indicadas se adecúan más, eso sí, se necesita cierto conocimiento y evitando la complejidad.

Profundiza ->Plataformas europeas para cubrir riesgo divisa

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